27.6.09

LA VIDA ES OTRA COSA


Aquella señora llevaba un bebé en su vientre. Aún los doctores no le habían anunciado si su criatura sería hombre o mujer. Lo que sí hacía era reir con sus amigas porque los regalos de color rosa que ya había recibido no le valdrían en caso de ser varón. Ja ja ja, gorjeaba la correcta madre entre sus cotorras compañeras.
Así que empezamos mal, eh?. Empezamos a infundir miedos y a asignar colores antes incluso de que su hijo o hija haya aterrizado un puñetero pie en este mundejo.

Cuántas veces uno ha visto ya el brillo perdido en los ojos de personajas como ésta. De ese brillo que pensaban eterno, y que se les acaba el día en que su producto maternal no era varón, sino varonesa. O aquella otra ganadora de un marido ejemplar. Fuerte, robusto. Trabajador. Que lleva a mis pequeños al desfile el día de la nación. Que no entiende a los mariquitas de la tele. Ese mismo que antes de ir a casa visita los prostíbulos de carretera y conserva a su mujer-florero para las frías noches de invierno y una semana en Torrevieja.
Cuanta mierda para nada. Cuanto cuento. Cuanto desequilibrio teatral para conseguir seguridad y estabilidad barata. Que mal papel le toca a mucha gente desempeñar.

Como la fiesta del Orgullo aún no se ha celebrado este año, recupero una foto del año pasado. Un espontáneo y feliz caminante cuya fuerza simbológica viene a decir: venga, ya basta, la vida es otra cosa, acabemos con la doble moral. Seamos un poco más autenticos todos.
La vida no tiene cuatro esquinas. Tampoco pantalones y zapatos a juego. Ni mucho menos un sólo género o tendencia. Pero ni mucho menos.
La vida es un jardín lleno de flores, calles y plazoletas. De tacón y vello. De pluralidad y deseos. De mujeres y hombres que aman como realmente sienten.

Aun así, qué triste que muchos lleguen incluso a su cita con la muerte sin haber entendido absolutamente nada.

17 Comments:

Helena said...

Yo solo entiendo de seres que aman y necesitan ser amados. No me gustan las etiquetas, ni los colores asignados. La vida es muy corta para ademas poner barreras y cotos.
Yo solo entiendo de seres humanos. Un besazo.

Inés said...

David, qué buena entrada! uno de las peores pandemias es la ignorancia, la intolerancia, la hipocresia,.... etc.

comparto todo lo que has escrito y la autenticiadad de tus letras, pensamientos y sensibilidad es admirable.

No podría expresarlo mejor "La vida es un jardín lleno de flores, calles y plazoletas. De tacón y vello. De pluralidad y deseos. De mujeres y hombres que aman como realmente sienten."

muchos besos para ti,

Inés said...

siempre me quedo con ganas de escribir más, de charlar contigo más.
me dejas reflexionando y pensando!!

gracias y un beso!

carmensabes said...

Eso es la vida, pero para que exista la tolerancia y el respeto hacia lo diferente, se ve que ha de haber lo contrario.
El bién y el mal, no hay más.

Me cuesta entender la oscuridad de algunas mentes, la falta de sensibilidad, pero es así, lapidamos desde que el mundo es mundo.


Un abrazo querido amigo, y gracias por tu comentario de Sábato, puedes traerte lo que gustes..

Te sigo siempre.

apm said...

David....que maravilla de entrada, por dios. Sinceramente: touchée, querido.

Estoy contigo: alto y claro, con luz y taquígrafos "la vida es una pluralidad de personas, y hay que respetarlas y aceptarlas como ellas son y como ellas se sienten"

Dejemos ya la doble moral y esa hopocresía moralina.

Un beso gordísimo, David....un enorme placer el leerte, tú lo sabes

lys said...

Cuando el hombre habla de la diversidad no piensa en el hombre y en las mujeres, nos tiene bien encasillados, y no se dan cuenta de lo que está sucediendo al rededor.

Somos personas y punto.

Un beso.

Gabiprog said...

Que mala enfermedad es la intolerancia, y dicen por ahí que es hereditaria, vamos... que se aprende...

Estupendo paseo por la reflexión!

Verònica said...

David, como siempre vos apelando al hecho de ser mas conscientes de lo que verdaderamente importa, poder discernir entre aquellas cosas que sì son determinantes al momento de ser personas y las que no...
tolerar y encontrarnos con el otro sin importar gènero, edad, color es realmente lo que hace que podamos disfrutar de nuestras diferencias,
UN ABRAZO FUERTE,


Vero.

María de Lourdes Ruiz Pavón said...

coincido con todos los comentaristas. no se dio cuenta mj, piedad por él y por nosotros.

Josep Julián said...

El margen de tolerancia es una de las pruebas del nueve de la madurez de una persona, un grupo o la sociedad entera.
Tolerar no es estar de acuerdo. Puedes estarlo o no, pero no es necesario manifestar tu postura personal. Remarco lo de que "no es necesario".
Me he encantado lo de "varón o varonesa". Muy buena entrada, amigo.
Saludos.

Isabel said...

Pues si se van para el otro mundo sin haber entendido que lo importante es "amar", lo siento por ellos, porque se han perdido lo único para lo que en realidad nacemos. De blanco, de azul o de rosa, lo mas maravilloso de la vida, es amar. Un beso

Tinika said...

Interesante, profunda y certera reflexión la que nos haces con este escrito. Cada uno es como es y punto, o al menos así debería ser y efectivamente no lo es. Aunque a mi demostrarlo con reivindicaciones como la del día del Orgullo...como que no. No hace falta llevarlo escrito ni festejarlo, debería ser algo más natural no crees?

Besos David, un placer y un honor seguir leyéndote aquí y viéndote por allí.
Feliz semana.

Maripaz. said...

QUE BELLO ESCRITO DAVID ,TE DEJO UN BESO Y MI DESEO DE QUE SIGAS MUY BIEN EN EL TRANSCURSO DE LA SEMANA BUENAS TARDES.

Siab-MiprincesaAzul said...

No hay nada peor q tener cerrados los ojos y no abrir el corazón...
un beso

William Alexander López said...

Tienes un don con la palabra, sabes expresarte muy bien y sin rodeos, me ha gustado mucho esta entrada.

Te dejo mis saludos y un fuerte abrazo

INSTANTES said...

..a veces los prejuicios pueden mas que la vida misma; y después de la muerte aun se siente el llanto; tragico y patetico , pero real.
un abrazo!

Jesús said...

Estupenda entrada. Viva la tolerancia!
Un abrazote